La caliza de Moleanos, también conocida como Vidraço de Moleanos, es una caliza compacta con dos zonas de color bien diferenciadas —crema y gris— compuesta por granos más oscuros de tamaño pequeño a mediano y fósiles. Gracias a su versatilidad y alta dureza, es apta para fachadas, mampostería y pavimentos sometidos a tráfico intenso.
Caliza beige de aspecto homogéneo, con granos parduscos de tamaño fino a medio y pequeños fósiles de tonalidad más oscura, ampliamente dispersos. De dureza media, es apta para revestimientos interiores y exteriores, así como para pavimentos de alto tránsito.
Caliza rosa pálido con vetas azuladas. Su color varía según la contaminación mineral. Es una piedra con una larga tradición en Portugal, presente en numerosos edificios históricos.
Caliza de color beige claro con manchas marrones oscuras de tamaño mediano a grande. Es una roca de dureza media y usos muy variados, apta tanto para revestimientos interiores como exteriores y suelos de alto tránsito.
Caliza de color beige claro, de aspecto muy compacto, con granos parduscos de tamaño pequeño a mediano y fósiles. Su elevada dureza la hace idónea para pavimentos de alto tránsito. También se puede utilizar en fachadas y revestimientos interiores.
Caliza beige de aspecto compacto, con granos parduscos de tamaño fino a mediano y fósiles parduscos dispersos. Su elevada dureza y versatilidad la hacen idónea para trabajos de cantería, pavimentos exteriores y fachadas.
Caliza de color beige claro y aspecto compacto, con granos parduscos de tamaño medio a grueso y fósiles parduscos de tamaño medio ampliamente dispersos. Su dureza media y versatilidad la hacen idónea para fachadas y revestimientos interiores, así como para suelos de alto tránsito.